sábado, 23 de marzo de 2013

FanFic CLAMP El mago más poderoso del Mundo 16


NOTA DEL AUTOR (O AUTORA XD):
Este FanFic o serie de historias es mi intento de narrar como imagino yo la vida del grandioso Reed Li Clow, uno de mis personajes favoritos de CLAMP ^^

Este FanFic esta narrado en primera persona. Principalmente por Clow pero puede que Yue y Kerberus también tengan algo de protagonismo...

Dedicado, especialmente, a Tsuki no Youkai, Melissa-yueirishu y a Laurus Nobilis. Ellas y sus obras son muy especiales para mí *O*

¡Y qué demonios! A todo aquel que lo lea y lo aprecie ^^

FanFic CLAMP

El mago más poderoso del mundo - El verdadero Patriarca del Clan Li

(Clow Reed)

Lo creáis o no, la maravillosa idea de Symond de que retomase tierras orientas a fin de librarme de la continuación de una guerra civil en Inglaterra no resultó tan maravillosa ya que China en esos momentos también vivía momentos muy crudos, el Imperio Ming había finalizado desde el primer instante en que fuese hallado sin vida El emperador Chongzhen justamente colgando bajo un árbol en pleno parque Jingshan, cual me era desconocido hasta ser mencionado por Fei Wang, mucho más puesto al tanto de la situación que yo. El general Wu Sangui acompañado por una buena cantidad de soldados estaba esforzándose en frenar al agitador y principal líder de fuerzas rebeldes recientemente surgidas, Li Zicheng, que sería desterrado tras una merecida victoria pero el caos persistiría unos dieciséis o diecisiete años más.

-No sé si alegrarme o entristecerme de tenerte de vuelta, Clow. -Serían las palabras que brotarían de su boca tras ofrecerme un cordial y correcto saludo inclinando su cabeza ante mí. En su voz no aprecié ni un ápice de furia o enojo sino una emoción de las que no se desvanecen con esa facilidad igual de momentánea a su aparición. Suspiró y echó a andar hacía el interior de la residencia Li.

Lo breve de mi sonrisa fue debido a que aún habiendo pasado un tiempo sin usar el idioma del lugar, entendí sus palabras perfectamente. Hikari permanecía unos pasos alejada en total silencio y cabeza gacha percibiendo al inquieto Kerberuss moverse de un lado a otro rasgando sus ropas en busca de atención. Yue cruzado de brazos se limitaba a esperar con expresión muy seria, demasiado seria para un chiquillo de su edad. Tomando parte de mi equipaje a pesar de la insistencia de mis pequeños por librarme de esa tarea, le propusé a Hikari que me acompañase:


-Ya que estamos aquí, entremos juntos. -

Ella rechazaría la propuesta, negando la cabeza lentamente replicó:
-No puedo, Amo Clow. Ya no formo parte de este lugar, fui despedida ¿recuerda? -

-Lo recuerdo pero me gustaría recordarte que ahora eres mí criada y si yo entro a la residencia Li, tu también. -Le aseguré con firmeza aunque probablemente mi frente estaba arrugada.

Hikari levantaría su cabeza con ojos brillantes arrugando la frente un poco y apretando sus rosados labios asintió. Poco a poco, cogiendo la otra pesada maleta disputada por Kerberuss y Yue, caminó junto a mí procurando dejar un pequeño espacio entre ambos como llevaba haciendo en Londres tras mi recaída. Atravesar el ancho patio mientras el imponente edificio que me era la residencia Li se tornaba más cercano me atrajo la ya lejana sensación de nerviosismo y extrañeza que hiciese tanto tiempo sintiese parado ante el grueso portal con todas mis pertenencias encima. Suspirando dejando entrever una sonrisa de medio lado rememoré que mi entrada a la casa no fue igual de tranquila. Los ovalados farolillos que aportaban algo de luz al camino teñían de rojo nuestros cuerpos o el de todo aquel sirviente que continuase despierto a esas horas rondando el patio. Ninguno se comportó excesivamente amable pero no eran tiempos muy apropiados para sociabilizar. Eran tiempos de hambre, miedo y recelo.

-Honorable Clow, sea tan amable de seguirme. -Me pediría una voz procedente de una doncella dudosamente familiar. -Le guiaré hasta sus aposentos. -

Pestañeé arrugando ligeramente mi frente tratando de reconocerla pero como no lo conseguía y todos estábamos muy cansados para pasarnos un buen rato esperando a que esa chispa se encendiese, asentí inclinando la cabeza y en pocas zancadas me dirigí tras ella al dormitorio que menos hubiese podido imaginar como mio. Dejando caer la maleta que portaba, me quedé quieto con la boca abierta junto a la puerta recién corrida.


-Vamos, no se quede ahí parado, entre y descanse. -Me animaría ella antes de alejarse, rápida pero sin emitir apenas sonido sobre la madera.

-¡P-Pero este es el dormitorio de Fei Wang Li! -Conseguí decir sin salir del todo del fuerte asombro. Ella esbozaría una dulce sonrisa y me replicaría dándome un pequeño empujón:

-Pues ahora le pertenece al Honorable Clow. -

El rápido y definitivo sonido que produjo la puerta al ser corrida para ser cerrada me obligaría a girarme con brusquedad pero sólo conseguí un momentáneo dolor de cuello. Frotándome la parte dolorida con los ojos cerrados me desplomé en el suelo. Estaba tan agotado que en cuanto me acomodé en el suelo los gritos de protesta de mis pequeños guardianes carecieron de importancia. Estaba lejos ya de ese mundo y todo lo que ocurriese en él.


Honorable Fei Wang Li:

Recitó en voz bien alta el aludido a la mañana siguiente, a primera vista mucho más despejado y centrado que yo, con su firme y recia voz al instante de coger y abrir la notificación con la que el señor Windson, mi mejor amigo, me había traído de vuelta al hogar materno. El breve instante que despegó sus almendrados ojos para lanzarme una mirada fulminadora no pude sostener mi cabeza alta, esos ojos ardían de furia, furia muy contenida como todo guerrero sabe guardarse y sacar en plena batalla, bajé la cabeza tragando saliva esperando a que finalizase de leer la carta que agrandaría una nueva distancia entre Fei Wang y yo. De todos modos, era mejor observar el suelo que desviar la mirada y chocar con las ariscas miradas de los otros residentes en el hogar Li.

Me he tomado la molestia de escribirle esta carta para hacerle saber lo ocurrido y mi posterior decisión de devolverles al señor Reed.
Sé de sobra que nuestra relación jamás ha sido muy agradable dadas nuestras marcadas diferencias en un sin fin de temas pero apelando a su lado más responsable y compasivo, me gustaría mucho poder contar con Usted y su familia para acoger en estos tiempos tan turbulentos en nuestra tierra a nuestro prometedor Clow Reed. Usted sabe igual de bien que yo que su muerte no sólo nos podría afectar a nosotros dos, ¿qué sería del Clan Li sin su miembro más poderoso? Además, si me permite el atrevimiento, me gustaría que cuidase de su bienestar, no sólo físico, aunque no lo parezca, probablemente sentado con una sonrisa aparentemente feliz, esconde una pena peligrosa que no sólo casi lo consume por completo sino que provocó una serie de muertes horripilantes... Y todo en gran medida por mí culpa, lo reconozco...

Aún habiendo escuchado cada palabra como el resto de los presentes, me esmeré tanto en no prestar atención a lo que brotaba de los labios de Fei Wang que incluso la parte más dolorosa había perdido intensidad pero el acto que vendría tras una pausa sí recobró mi atención pues me parecería oír la modulada melodía de una risa. Levantando la vista ví la fugaz sonrisa de mi medio hermano, que se quedó por un momento como congelada antes de que sus labios se desdoblasen.


-Honorable esposo, ¿os parece gracioso? -Se me adelantaría Xia He, con la misma incertidumbre y curiosidad que sentía yo.

Sonreí antes de dirigir mis ojos hacía su esposo de destacado temperamento. Con suma calma, alzando la vista del grueso papel que sostenía entre sus dedos, ladeando ligeramente su cabeza le respondió levantando una de sus puntiagudas cejas negras:

-Porque ya sabía cual sería la solución a ese problema por parte de ese druida irresponsable. -
La respetada y bella Xia He quedaría en silencio, asintiendo mientras sostenía su delicado rostro entre algunos dedos como si no supiese que sentimiento regalarme entre la lástima y la indignación que nacía en sus entrañas.

-Pero ha cometido un gran error al mandarte a China precisamente en estos momentos. -Agregó Fei Wang Li. En su voz percibí algo más que disgusto, creí percibir temor, lo que me desconcertó conociendo toda la carisma y orgullo que parecía desprender siempre. -No sólo Inglaterra está sufriendo por culpa de innumerables rebeldes. El mandato del cielo fue quebrado hace poco. -

Todos los presentes parecieron pensar lo mismo pues ese desasosiego o miedo se hizo muy fuerte en el silencio que hubo y que no fue roto hasta que el resto de individuos sentados a nuestro alrededor se fue marchando. Las miradas que algunos de esos eminentes invitados me brindaron me recordarían que no era del todo bienvenido o que a sus ojos debería continuar pagando por mis errores. Era una vuelta a empezar pues esa especie de resentimiento hacía mí no se iba a ir sola, suspirando me incliné y meneé la cabeza, notando como algunos finos cabellos del color de la noche se escapaban y descendían imploré en silencio alguna ayuda, alguna voz amiga en ese lugar en el que nunca acabaría de encajar al completo.


-¡Esperad! -Se escucharía por toda la periferia la desesperada y agobiada voz de Hikari. -¡No se puede entrar a menos que el señor de la casa así lo desee! -Nos dió la impresión a Fei Wang y a mí de que advertía a alguien.

Con reflejos propios de un guerrero, el sereno Fei Wang dejaría su cómodo asiento lanzando sus gallardos ojos hacía la puerta que sería corrida pocos instantes después mientras colocaba todo su corpulento cuerpo bajo su largo traje de seda verde oscuro con algún que otro estampado de clara tonalidad en posición de defensa. Yo simplemente levanté unos centímetros la cabeza a fin de atisbar las dos raudas y pequeñas figuras que se posicionaron a mi derecha y a mi izquierda. La pobre Hikari, por mucho que hubiese corrido tras esos dos inquietos, no logró impedirles el acceso a esa sala. Agotada, apoyándose contra la puerta fue participe de la disputa entre mi pequeño ángel y el patriarca del clan Li.

-¿Es posible lo que mis ojos ven? Esas dos abominaciones continúan con vida. -Sentenció él con un desprecio que superaba lo marcado como tal, tornándose un odio escalofriante en su timbre de voz, al principio sorprendida pero poco después severa. A cada paso que procedió a dar para acercarse, el pequeño y dorado león comenzaría a gruñir apretando su mandíbula al mismo tiempo que cambiaba la dirección de su peludo cuerpo.


-¡Eso es porque Padre nos la dio para protegerle de gente como Ud! -Le espetó en admirable chino Yue encarándose a él sin una gota de miedo en el cuerpo, su determinación y amor hacía mí era inmenso y aunque me tenía alerta, me hacía sentir cada vez más y más orgulloso.

La osadía del chiquillo de plateados cabellos e imperturbable seriedad enojaron aún más a mi medio hermano pues agarrándolo con violencia de algunos cabellos revueltos y sobresalientes en pleno centro de su cabecita atrayéndolo, con voz desafiante le gritó:

-¿Cómo te atreves? ¡Sólo por eso debería eliminarte ahora mismo! -

La fría y segura mirada de Yue ni se inmutó cuando la gruesa y luminosa espada oprimió su delgado y pálido cuello. Kerberus, su compañero y hermano preparó rápidamente una abrasadora bola de fuego que llegado a un tamaño mediano saldría de sus fauces quemándolo todo a su paso, surgidas sus doradas alas, éstas se agitaban frenéticas. ¡Eso no podía repetirse! Comprendía los motivos que impulsaban a la bestia guardiana a usar su magia pero no iba a dejar que nadie saliese herido por lo que levantándome, todo lo firme que el cuerpo me permitió, alcé mi voz para poner fin a esa futura tragedia:


-¡Basta! ¡Ya basta! ¡Nadie tiene por qué morir! -

Me derrumbé ahí mismo, ni mi espíritu ni mi cuerpo pudieron sostenerme y caí de rodillas al suelo. Tanto Yue como su hermano Kerberus dejarían su rabia a un lado para centrarse otra vez en mí, sentándose sobre sus patas traseras, el león arrugando su frente no cesó de mover su cabeza mientras susurraba:

-Padre... ¿Se encuentra bien?... Diga algo... Padre... -


Levantando una de sus patas delanteras lentamente, haciéndola retroceder un momento inseguro, intentaría tocarme. Antes de que su suave piel pudiese rozar la lisa tela de mi ropa, presto como punzado por una aguja, reaccioné y me levante del suelo. Mi medio hermano observó suspendiendo una ceja como ya a su altura, más o menos, me ajustaba el traje que me cubría y posteriormente llevaba esos cabellos rebeldes hacía atrás con una mano recuperando una imagen menos pésima de mí mismo. Por el rabillo del ojo me llegó la visión de una Hikari que aliviada posaba una mano sobre su pecho en el cual su palpitante corazón se tranquilizaba poco a poco. Frunciendo el ceño, hice saber a Fei Wang Li lo que sentía hacía esos dos:

-Ahora que creo he conseguido serenarme, quiero que sepas que no son ninguna aberración o abominación, ellos serán los que guarden mi legado. -


Tal y como deduje al profundizar en busca del significado de ese lejano pero revelador sueño que tuve la noche anterior a que mi tranquilo mundo se trastocase. El dorado león alado y el plateado ángel, los hijos de la luz y la oscuridad. Los seres que cada día hacían de mi existencia una serie de eventos más amenos. Respirando hondo, agregué con un dedo levantado:

-Y me gustaría que lo comprendieses pues sin ellos no podría continuar con lo que he comenzado. -

A ese detalle le sumé una encantadora sonrisa que le irritó bastante a juzgar el modo en que liberó al pequeño Yue, cerrando sus fieros y castaños ojos aceptó mis palabras pero me obligó a estar bien pendiente de ellos y de meterles en sus cabecitas que en China había otra clase de costumbres y maneras. Asentí sin parar de sonreír y le vi abandonar la sala en pocas zancadas, ni se molestó en dirigir una mirada o una palabra a Hikari, ella para él no era nada sin embargo ella inclinó su cabeza al apartarse de la puerta. Para el cotilla de Kerberus debió de ser un acto fascinante pues volviendo a sentarse de gracioso modo al relajar todas sus extremidades preguntó señalándola, sin disimulo ni discreción:

-¿Por que ha hecho la Ama Bianca eso al hombre gruñón? -


-Porque aunque a mi anterior amo yo ya no le importe, el ha sido muy importante para mí. -La propia Hikari le aclaró exhibiendo una frágil sonrisa. Agachándose sin perder un ápice de esa gracia tan oriental que poseía lo tomó entre sus brazos y añadió ladeando un instante su cabeza. -Pero ya no me duele tanto porque sé que siempre contaré con el apoyo del Amo Clow y el Amo Symond. -Cuando sus ojos se fijaron en mí con esa dulzura casi estuve a punto de echar una lagrimita por fortuna pronto saltaron hacía Yue, que continuaba en el suelo rascándose su cabecita dañada al ir a darse contra el suelo en su liberación del enorme enemigo anterior.

-Oh Yue... -Musité compungido al mirarlo ponerse en pie de mala gana para marcharse con Hikari.

Como vagamente recordaba, durante la comida, cada uno sentado en el lugar que se le había asignado según edad o rango, nos dispusimos a comer al rededor de una gruesa y rectangular mesa repleta de los alimentos más apropiados según dictaban sus creencias. Ninguno se mostró especialmente comunicativo, detalle que en otro tiempo me hubiese molestado pero que tal y como estaba mi animo no poseía gran relevancia. Como tampoco albergaba mucho apetito tampoco me preocupó ser de los segundos en darle uso a mis instrumentos de cocina, ese honor era para los padres de Xia He pues ellos eran forzosos invitados de los Li. Tras reposar la comida acompañado por uno de los innumerables libros que me recomendó la jovial Constance sentado en un banco de piedra bajo el cobijo de aquellos bellos cerezos que tanto me cautivaban pensé en encontrar orden y cohesión a lo que estaba a punto de probar pero además de mucho más entretenido, me era más sencillo compartirlo con alguien, soltarlo en voz alta y tomar nota a posibles sugerencias o modificaciones pero mi cabeza no colaboraba, sólo sacaba esos pensamientos que tanto mal me hacían lo que impedía que mi razonamiento y conocimientos pasaran con fluidez. Sosteniendo mi cabeza contra los nudillos me obligué a sacar los malos pensamientos como cualquier minero haría con las rocas abriéndose paso en un oscuro camino.


-¡Vamos, Clow, tienes que concentrarte! -Me ordené a mí mismo ejerciendo mayor presión a mi cabeza.

Por muy terco que me pusiese, mis ideas no se aclaraban y un sutil dolor de cabeza empezaba a hacerse patente entre múltiples resoplidos. Chasqué la lengua y adopté una postura menos tensa. Juntando mis manos me pasé gran parte del tiempo con la vista perdida entre las pequeñas y rosadas flores del árbol tras de mí que a cada roce del delicado viento parecían menearse como una gruesa carpa de tela muy fina o como ese ingrediente fino y rosado que se empleaba en la repostería italiana. Ni debí de enterarme de que estaba quedándome lentamente adormilado hasta que una voz me forzó a abrir los ojos y fijarlos al frente, sin embargo la sensación de estar atontado permanecía.

-Honorable Clow, me temo que he de informarle de una mala noticia. -Hablaría el dueño de la temblorosa voz, un joven delgado con atuendo de tonalidades marrones, tras una profunda inspiración y una reverencia añadió poniendo un rostro muy serio. -El Honorable Fei Wang Li ha sido hallado muerto... -

-¿Cómo? -Sería todo lo que yo atinaría a exclamar agitado, como si hubiese recibido el golpe que necesitaba para salir a continuación de ese estado tan etéreo.

-Le preguntaba acerca de pedirle un favor. -Me repitió la verdadera persona que se había parado ante mí con voz molesta. Pestañeando varias veces conseguí definir lo que mis pesados ojos me enseñaban, carraspeando, asentí esbozando una sonrisa que compensará mi aturdimiento. Descruzando sus brazos la dama de cabellos color chocolate que era Xia He aclararía su garganta para repetir la petición, ligeramente azorada. -Me gustaría que Usted mantuviese unas palabras con mi Honorable esposo. -

Su propuesta fue apabullante.

-Pero querida, dudo mucho ser la persona más adecuada para eso... -Protesté con la mayor educación posible sin embargo ella, haciendo visible una faceta casi inimaginable en ella, insistió rápidamente:

-Sin embargo, Usted es su hermano, aunque no le agrade, estoy completamente segura que hará un esfuerzo por escuchar sus palabras. -Agachando la cabeza continuaría exponiéndome los motivos que la habían llevado a tan humillante solicitud de ayuda. Sus mejillas ya lucirían con una tonalidad similar a la de la flor de cerezo puesto que no había sido educada para revelar flaqueza. -A mí cada vez me escucha menos, ni siquiera me dedica una burlona mirada al oír mis consejos y soy su Honorable esposa sin embargo Usted es un hombre y un miembro del Clan Li, quizás eso haga más sencillo hablar con él... Temo que le este ocurriendo algo malo y no quiera compartirlo conmigo... Es mi deber como su Honorable esposa saberlo. -Finalizó ganando coraje y determinación en su sincera y agradable voz.

-Está bien. -Me conmoví. -Veré que puedo hacer. -


Y procedí a abandonar tan tranquilo lugar aunque la percepción de un tenue gracias produjo que me parase un momento. El hielo es frío pero a su vez muy frágil, quizás esa fragilidad fuese lo que embellecía tanto a la endurecida agua me dio por pensar encogiéndome de hombros alejándome de esa zona del fastuoso patio con la intención de obrar algo parecido a un milagro o una proeza. En absoluto silencio después de una incesante búsqueda por el interior de la casa dí con él pero en el lugar más insólito, el que se había convertido en mi dormitorio. Entre sus manos creí ver un objeto que no me fue desconocido, justamente la cajita que un día mi padre me otorgó, el fatídico día que hallamos su consultorio presa de las llamas. Aproximándome a él poco a poco, contuve el aliento.

-Fei... -Le llamé frenando mis pasos a poca distancia de él en la inmensidad de la habitación más dándose la vuelta con calma, él anuló mis palabras nada más hablar, sin apartar sus ojos aún rebosantes de fuerza pero tenue brillar:

-Clow... -Arrugando su ancha frente suspiró al tiempo que cerraba los ojos un momento como si le costase un gran esfuerzo continuar hablando antes de proseguir. -Ha sido Xia He, ¿verdad? últimamente he tenido a mi Honorable esposa muy preocupada pero la decisión ya ha sido tomada y cuando una decisión es tomada, no hay vuelta atrás... -

-¿Significa eso que realmente vas a...? -Exclamé al venir a mi memoria las palabras del joven sirviente.

-Sí, Clow, dentro de pocos días te convertirás en el verdadero Patriarca del Clan Li y podras hacer y deshacer a tu antojo. -Bajo la esa rabia contenida fue que empece a percibir todo el resentimiento que guardaba para sí mi medio hermano, mezclado con resignación y gran dolor en su masculina voz. ¡Cómo deseé hablar en ese momento pero el miedo o probablemente la prudencia me lo impedían! Al fin y al cabo yo tampoco me sentía el más indicado en esos momentos para reprenderle o aconsejarle. Sólo continué mirando como acariciaba la fascinante caja con la que fuí enviado allí por primera vez. -Ella así lo creía y aunque yo nunca lo oí decir de sus labios, en el fondo siempre supe que había otro al cual caería todo el peso de la familia Li pues su magia siempre sería superior... -

-Pero morir porque yo sea más poderoso no es motivo para quitarse la vida. -Repliqué con una mano sobre el corazón, meneando la cabeza. Errado en mid deducción pues aún presa de un dolor desgarrador, Fei Wang Li era como un guerrero, jamás moriría de forma deshonesta sino luchando como el fiero animal al que se asemejaba. Su gruñido así lo indicó:

-No me preocupa morir pero tampoco es que me desagrade tanto vivir como para... ¡Mira que pensar semejante cosa! -


Una gota de sudor frío recorrería parte de mi rostro, mi equivocación se hizo más clara e innegable. Sonrojado, me eché a reír mientras Fei Wang me dedicaba una mirada desdeñosa, entrecerrando sus ojos. Esa pesada preocupación se aligeró, su muerte no sería a causa de su propia mano. Lo que originaría su muerte sería por una razón más noble que me forzaría a tomar una decisión un tanto particular. Acoger el titulo de Patriarca conllevaría aceptar deberes y tratos nunca antes tenidos en cuenta o meramente existentes en mi atropellada sesera. Estaba a punto de irme cuando le oi decir con cierta picardia en su grave timbre de voz:

-¿Eso es todo? ¿No hay nada más que desees saber? -

Girándome sin poder aguantarme más, formularía la venenosa pregunta:

-Sí, esa caja que tienes entre los dedos no te pertenece... ¿Qué estabas haciendo con ella? -

-Dejándote un regalito de despedida, supongo. -Respondería él dejándola sobre la lisa superficie de madera del mueble más primordial de toda la habitación. Le lance una mirada de incomprensión total lo que produjo que añadiese burlón. -Cuando la abras lo sabrás. -

Sin perder esa media sonrisa, levemente entristecida, avanzó hacía la puerta pero antes querría colocar una de sus grandes y fuertes manos sobre uno de mis hombros como señal de buena fe sin embargo yo, cual animal receloso, me aparté bruscamente.

-Definitivamente, nunca debiste ir con ese irresponsable druida inglés. -Volvería a lamentarse endureciendo sus facciones. -Fuese lo que fuese que te ocurriese, no le permitas vencerte, tienes un gran futuro por delante y todos se sienten tan orgullosos de ti. No los decepciones, no te atrevas a decepciones a nuestra madre. -Me aconsejaría no obstante hallaría amenaza también al final, apretándome contra sí teniéndome bien agarrado por el cuello.

Fue como una terapia de choque pues cuanto más hice por separarme de él, él más fuerza ejerció. ¡Para una abrazo que me daba, se negaba a que se lo rechazase! Me soltó cuando empece a relajarme, en eso Symond y él eran idénticos y sonriendo sentado sobre la amplía cama me esmeré en retener ese pensamiento pero aún me aterraba sostener un contacto así con el ser más puro y bello que había en mi desastrosa vida...


De parte de Mary: Otro de los capítulos de mi FanFic El mago más poderoso del Mundo n_n 
Como no recuerdo hasta cual fui poniendo aquí, en el blog, si hay alguno que os perdisteis, podéis leer este, los anteriores y los que vaya haciendo nuevos en FF.Net:

http://www.fanfiction.net/s/8507192/9/FanFic-CLAMP-El-mago-m%C3%A1s-poderoso-del-mundo

Ahora, os aviso de que ahí los pongo de dos en dos LOL












domingo, 17 de febrero de 2013

FanFic CLAMP ONESHOT


NOTA DEL AUTOR (O AUTORA XD):

Los personajes de CLAMP son creación exclusiva de CLAMP (Clow Reed, Sakura Hime y Fei Wang Reed, en el cúal me base para crear la apariencia del medio hermano de Clow en otro FanFic larguisimo que estoy escribiendo en honor a éste peazo mago de Clow)

Historia narrada en tercera persona, pa variar un poco ONESHOT

Espero que os guste, la idea llegó a mí después de tanto leer TRC y lo mucho que me recuerda Clow y Fei Wang a Fay y Kurogane en carácter XDD

Ejem la historia personal, si es que Fei Wang Reed puede albergar alguna, que le he ido preparando surgió a partir de una pequeña pero interesante conversación con Choco-Chan sobre éste tipo... Toda ella surgida por el primer dibujo que hice del malo maloso de TRC XD Es que mi FanFic sobre la vida de Clow Reed o como se la imagino yo no sólo abarcaría lo relacionado con CardCaptor Sakura como la creación de los guardianes o las cartas sino también el encuentro HITSUZEN con Yuuko y preparativos para los posteriores lios en TRC...

(IMPORTANTE Letra cursiva corresponde al Recuerdo de Clow)

FanFic CLAMP
Nacido de un deseo imposible

Aunque en el País de Clow todo el mundo era muy amable y cercano el mago se sentía solo. Con los ojos puestos a lo lejos, más allá de la lejana visión de las antiguas y misteriosas ruinas meramente iluminadas gracias a las lamparas de aceite que el equipo de arqueologos llevaban consigo, Clow suspiraba y arrugando su frente sútilmente se repetía que aquello era lo correcto, ese era el alto coste del deseo realizado, consciente o inconscientemente.

Fei Wang Reed le observaba con una ceja alzada mientras se deleitaba con un calido sake en un pequeño vasito de clara ceramica. El cristal de su monocúlo brillaba alumbrado por la luz que ofrecían algunos candelabros repartidos al rededor del amplío salón en el cúal se encontraba sentado frente a un gran espejo ovalado con dorado borde. Todo lo que había en su mente hacía el mago era condescendencia pues él no iba a tirar la toalla, haría realidad ese deseo fallido.

-Padre, ¿os encontrais bien? -Preguntaría una preocupada vocecita sacando al mago de sus enrevesados pensamientos.

Al abrir sus ojos y girar su cabeza hacía el lugar del cúal creía provenir la vocecita, en la entrada de su dormitorio vería a una preciosa niña de cortos y laceos cabellos de suave color castaño envestida en un largo camisón blanco con bordes rosados en sus mangas y cuello. Su sonrisa pareció ganar algo de animo pero su frente continuaba arrugada. Pronto se aprimaría a la pequeña princesa y parado frente a ella inclinandose un poco respondería:

-Claro que sí, tesoro, vuelve a la cama. -

-¿Estais seguro? Se os ve tán triste últimamente. -Insistió la niña arrugando también su frente, cubierta por algunos mechones dispares.

-Estoy completamente seguro. -Le garantizó Clow a la perspicaz princesa Sakura. -Además lo que embarga mi ser no es tristeza, digamos que soy un sensiblero y verte crecer me emociona tanto. -Añadió consiguiendo una mirada de extrañeza por parte de la niña. Acariciando su cabecita la acompañó hasta su dormitorio. Ella no podía ni imaginar cúan importante era y no sólo para el mago o sus conocidos.

Fei Wang Reed fingiría enternecerse ante la conmovedora escena pero él tenía claro que la razón por la cúal era importante para él era porque gracias a ella conseguiría hacer ese sueño tán perseguido realidad. Xing Huo miraría ligeramente abrumada al hombre que avanzaba tomando la mano de la princesa Sakura antes de dirigir sus ojos hacía su señor y creador.

-Puedo imaginar lo que está pasando por tu cabeza y te puedo asegurar que eso no es de importancia. -Le diría el rey oscuro cerrando los ojos mientras daba un pequeño sorbo al vasito que sostenía en su mano izquierda. -Me figuro que temía ir en contra de un deseo cuya apariencia fuese similar a la suya. -Dedujo hablando de sí mismo apatíco.

La asistente se llevó una mano a la boca para ocultar su sonrisa. Nada de lo que intentase su señor podría mantener el sueño en pie. Todos los sueños, tarde o temprano, han de concluir como hubiese dejado dicho el mago.

De retorno en su espacioso y elegante dormitorio, Clow continuaría sumergiendose en sus recuerdos pues ya tán lejos de las personas queridas conocidas en otros tiempos, probablemente ya difuntas, todo lo que le quedaba era eso de ellas...

-Clow, ¿serías tan amable de dejar de silbar? -Le solía pedir su medio hermano claramente molesto lanzándole una mirada reprochante.

-Sí claro, Fei. -Le solía responder él risueño. -Aunque lamento decirte que podría retomarlo en cualquier momento. -Añadía para prevenir a su medio hermano de su incontrolable silbido. Cuando estaba feliz, silbaba sin darse cuenta.


-En ese caso, sal a silbar a la entrada y no entres hasta que las ganas de silbar se hayan extinguido. -Le indicaría con los ojos entrecerrados el hombre de duros pero atractivos rasgos y ojos fieros que era Fei Wang Li. El patriarca del clan Li cuando Clow llegó a China por primera vez.


Clow lo consideraba severo pero buen consejero y un guerrero excelente. Él para Fei Wang siempre fue un extranjero lunatico o eso le hacía pensar a menudo pero para Fei Wang Li Clow era ciertamente un individuo especial, al que había que conocer y apreciar. Si era un grandullón mandón era precisamente por eso, porque lo valoraba con toda su dura alma de guerrero chino. El mago a veces dudaba que su medio hermano también fuese capaz de usar magía. Después de ser golpeado por semejante pensamiento, su medio hermano le solía reprender de este particular modo:


-Bien cierto es que no soy ni la mitad de poderoso que tú pero créeme, he sido entrenado tanto en las artes mágicas como en las artes militares. -


Entonces el mago se percató de algo, algo que casi le aterró. Pestañeando un poco con la vista puesta en las ruinas en mitad de aquella oscura noche, que en contraste con las arenas de tonos azul marino que se divisaban parecía ser infinito, al empezar a pensar en sí mismo y en áquel otro Fei Wang llegó a la conclusión de la posibilidad de que ese deseo encarnado lucía como su medio hermano pero su corazón, si eso podía albergar corazón, no estaba lleno de amor y bondad. Sólo poseía egoísmo. En las pocas conversaciones mantenidas con ese Fei Wang no atisbo la grandeza que poseía su medio hermano. ¿Significaba eso que muy en el fondo él era tán egoísta como fue tachado por La bruja de las Dimensiones? Negando con la cabeza como queriendo apartar esos desagradables pensamientos prefirió creer que sencillamente era un insensato como solía decirle su medio hermano pues eso era menos doloroso de sobrellevar.

-Piensa lo que quieras Clow, pero tú estas tán metido en esto como yo. -Le diría alzando su vasito semivacio de sake el rey oscuro complacido ante la desesperación que le podría el remordimiento. -La diferencia es que yo si lograré devolverla a la vida y nada me dará mayor gozo. -Agregaría dedicandole una arrogante y gran sonrisa al que se había convertido en uno de sus oponentes.

Espero que os guste ^^ Como poca gente escribe sobre la relación que pudiese haber habido entre Clow y Fei Wang Reed, pues a mí me ha dao por intentarlo porque ambos personajes me molan muchísimo.

Con respecto al recuerdo, lo dicho en la nota de autor, una idea rara que me vino pero que me gustó porque cuadra con la relación que tiene Clow con su medio hermano en el FanFic que estoy escribiendo llamado El mago más poderoso del mundo sobre Clow Reed LOL


¿A qué Sakura sea en CCS o TRC es una niñita encantadora? Me gustaba la idea de que se preocupase por su buen padre ^_^ En el fondo soy una ñoña XD


¿SPOILERS? Siempre hay alguno que otro XDDD


Perdonadme si hay alguna falta de ortografía y ya sabeis, para mayor info o para darme vuestra opinión, sólo teneis que mandar un comentario ^^


MARYXULA


Así es como os dejo aquí esta historia corta que he decido eliminar de mi cuenta FF.Net n_nU Pero que sin embargo quería mantener en algún otro lugar...

jueves, 14 de febrero de 2013

FanFic CROSSOVER Knowing the Wild Side


NOTA DEL AUTOR (O AUTORA XD):
Los personajes de CLAMP son creaciones exclusivas de CLAMP
Los personajes de Kuroshitsuji que podías encontrar tampoco son míos
Pero la historia, perversión y otros personajes que no identifiquéis sí son míos
Aviso: Esto sucede en una realidad diferente a la nuestra, sin embargo los protagonistas de esta torrida aventura amorosa poseen los nombres de los personajes que conocemos porque la autora es así de retorcida XD
ONESHOT Podría denominarse un ShaoranxEriol

Quiero hacerlo
Quiero hacerlo contigo
(en cualquier momento, dondequiera)


FanFic Crossover

Welcome to Hell - CLAMP
Knowing the wild side

-Se mi amante. -Rogaba el Lobo pequeño.

Pero el mago negaba con la cabeza dando una negación que con esfuerzo permanecía firme, solida como el suelo de madera bajo sus pies descalzos. Los ojos del hombre joven sentado encima suyo se oscurecían llenos de deseo y desesperación fijados en los claros y serenos ojos de su amado, cuyo cuello sostenía con sus manos, deseosas al igual que su boca de recorrer el cuerpo ligeramente descubierto del mago.

-Te lo ruego... Se mi amante. -Rogó con mayor insistencia el Lobo pequeño y los jadeos aumentaron contra su oído derecho.

Estirando el cuello mientras giraba un poco la cabeza hacía la parte izquierda el mago recibía con aparente calma la torrente de fugaces pero ardientes besos que el Lobo pequeño le brindaba aumentándose esa necesidad persistente de hacer suyo, todo suyo al mago, su tan extrañado y amado mago. Creído durante demasiado tiempo perdido, alcanzable sólo en sus acalladas fantasías. Arrugando la frente y mordiéndose el labio, el apuesto hombre joven de oscuros cabellos en contrapunto con su clara y sedosa piel que era el mago contenía como bien podía el cumulo de placer que despertaba el Lobo pequeño en él. Con los ojos cerrados y emitiendo algunos gemidos ahogados que animaban aún más al amante de cabellos revoltosos y castaños, asimilaba como era capaz el asombro por las confidencialidades que le habían sido trasmitidas a lo largo de la velada. Sin duda, el opio que se ponía a disposición de adinerados caballeros en ese local había sido demasiado fuerte para el determinado y sincero Lobo pequeño. Era la única explicación con sentido que el mago hallaba a esa rebuscada mirada hacía el pasado. Un pasado en el que no se veía realmente participe. Ni siquiera reaccionaba bien al oír su verdadero nombre salir un sin fin de veces de los labios que se posaban con intensidad en su piel.

-Oh Clow... Siempre tuviste razón... Te deseo tanto. -Había comenzado a gemir contra su pecho el Lobo pequeño haciéndose camino entre las ropas con ayuda de sus manos, pocos tramos de nívea piel más abajo.

Ligeramente molesto, se vio obligado a morderse la lengua para no contrariar al hombre joven de procedencia oriental. Replicar o mostrarse indignado no era favorecedor dentro de su labor como acompañante masculino. Optó por continuar controlando su respiración, que se tornaba irregular y veloz en tanto el Lobo pequeño adentró sus manos por debajo de su liso vientre, bajo el ombligo rodeado por sus labios humedos y cálidos. Palpando extasiado el fino pelo púbico que se hallaba por encima de su sexo cual ligero manto, el chino se dejó caer arrodillado al suelo con un movimiento preciso, produciéndose un sonoro ruido al chocar sus rodillas cubiertas por la elegante tela de su traje de dos piezas contra el suelo de madera.  Como acto reflejo e inconsciente, el mago ejerció fuerza sobre sus ojos cerrados un momento tensando la mandíbula. Le desagradaba ese sonido ya que le recordaba las múltiples veces que era su cuerpo el que chocaba contra el duro suelo. Arqueando la espalda, sintió los primeros deslizamientos de su entregado amante sobre su inerte y decaído miembro bajando y subiendo con persistencia atrayendo una sensación de hormigueo agradable, muy agradable que invitaba a sus caderas a trazar sutiles giros. Entreabriendo un ojo bajo sus redondeadas gafas observaba el rostro del chino, resplandeciente y desbordante de júbilo y fogosidad pareciendo en esos momentos varios años más joven. Le causaba tanta ilusión practicar todo lo practicado en sí mismo en la persona que consideraba su afín.  De vez en cuando frotaba el pulgar circularmente sobre el sobresaliente glande y era justo cuando el mago no podía reprimir un gritito de satisfacción. Espontanea muestra de placer que hacía reír orgulloso al Lobo pequeño, carcelero de su propio y desatado miembro, erguido y palpitante en su cálido escondrijo. 

-No soy capaz de contenerlo ni un momento más... Me muero por tenerte dentro de mí. -Le anunció soltando el estimulado miembro de su amado para poniéndose en pie frente a él, bajarse las prendas que le cubrían de caderas abajo. quedando al descubierto su duro miembro y sus marcadas nalgas masculinas.

El mago contuvo el aliento y tras pestañear perplejo, se preparó para asumir un rol apenas practicado colocando una mano sobre su alterado corazón, que latía contundente bajo su pecho. Tampoco era que le encantase el rol pasivo, ser ultrajado, a menudo, con violencia repetidas veces durante una larga noche, pero  le costaba meterse en el papel dominante y es que ese papel planteaba muchos requisitos con los que él no se identificaba aún siendo un varón. Tragando saliva costosamente tomando al Lobo pequeño de las manos con la mayor delicadeza posible, lo ayudó a situarse encima de su álgido miembro. La pequeña entrada cedía con maravillosa facilidad a la invasión provocando que el chino soltase desde lo más profundo y recondito de su ser un grito cargado de triunfo y gozo. Aquello superaba con creces la introducción de tres de sus dedos o incluso de la introducción de todos ellos pues le llenaba por completo. Además que sus ojos de penetrante marrón se toparan con los trasparentes y azulados ojos de su amado cada vez que volvía la cabeza al frente lo convertían en algo el doble de extraordinario. Hallando en ellos el mismo pero contenido placer que él no temía mostrar. Se sentía felizmente abordado por el mago en cada vaivén alzando sus caderas con ganas, gritando y gimiendo sostenido por las caderas por las delicadas pero fuertes manos del mago sin embargo no le bastaba, ahora que lo tenía dentro, su deseo de él era insaciable, apretando su sexo que ardía entre sus dedos obligaba a tan sensitiva parte de su cuerpo a ir más allá, hasta que las sensaciones que se expandían fuesen tan grandes que su cuerpo quedase agotado. Tanto o más que su amante, que sobrellevaba como su cuerpo le permitía la misma arrolladora fuerza que era el orgasmo impregnando todo el interior del Lobo pequeño de su blanca semilla. Claro que la del chino ya había brotado momentos antes como escupitajos de un amorfo animal retorcido de gusto. 

-¡Te amo! ¡Te amo! ¡Te amo! -No había cesado de gritar hasta quebrar su voz el Lobo pequeño con todo su cuello estirado hacía atrás mientras sus ojos se quedaban en blanco. 

Fin LOL Si os gusta, que sepáis que tengo para rato pero aclaro esto transcurriría en una realidad paralela AU.De ahí que el encabezado este escrito Crossover e_e




sábado, 2 de febrero de 2013

OH MY GOD!!!

La excepción a la norma, también en el ámbito religioso o como se suele decir, los que parecen tan buenos luego son de cuidado... Mary rompiendo esquemas con sus personajes favoritos con hábitos:


Rezo El monje rojo (Slayers)

Rezo es considerado como sacerdote ya que trabaja principalmente con la Magia Blanca, (al menos en público), pero al contrario que el resto de sacerdotes Rezo viste completamente de rojo, mientras que el resto de los monjes suelen vestir de blanco principalmente, o bien de morado o verde claro según la concesión de su orden. Su físico, sus ojos cerrados y el hecho de vestir de ese color le hace fácilmente reconocible, y también se le llama Monje Rojo.

Sin embargo lo que lo hace bastante atrayente es el hecho de que encierra en su alma al Rey demonio Shabragnigudu. En parte, principal motivo por el cual es ciego... 


Alexander Anderson (Hellsing)

Alexander Anderson es un sacerdote del Vaticano, trabajando como un purificador de vampiro y asesino de la rama Iscariote del Vaticano. Como un enemigo común de Alucard, que es el principal antagonatist En el anime, manga y OVA, tiene un acento escocés, pero canónicamente su nacionalidad es "desconocida". Vive en Italia, que opera un orfanato fuera la Ciudad del Vaticano. Es el personaje más fuerte de Hellsing

Creo que no es necesario resaltar porque es un tipo tan fascinante LOL 


Jesse Custer (Predicador)


Jesse es el reverendo (en contra de su voluntad) de un pequeño pueblo al sur de los.Estados Unidos  Súbitamente, mientras da misa un domingo, una poderosísima entidad divina llamada Génesis entra como un meteorito en la iglesia y se fusiona con Jesse, calcinando a todos los presentes salvo al protagonista. Dicha fusión otorga a Jesse el poder de usar su palabra como si de la palabra de Dios se tratara, haciendo que todos los que la oigan obedezcan ciegamente lo que él ordene. Con este poder, el protagonista emprende un viaje de autodescubrimiento y venganza por Estados Unidos, con el objetivo de encontrar a Dios y exigirle una explicación de por qué ha abandonado a su mayor creación (el ser humano). En su aventura le acompañarán Tulip O'Hare, su novia experta en el manejo de armas de fuego, y Proinsias Cassidy, un vampiro irlandés muy dado a la bebida. 

¿Algo que añadir? Pues atrae si te atraen los protagonistas de las pelis de Tarantino o Robert Rodriguez ^^
(Si hacen una película de este tipo y sus aventuras, yo iría a verla sin duda)

Me parece que había otro que me conquistó por su genuina manera de actuar aún siendo cura pero aparte de la película, no tengo claro si el manga y el comic tienen algo que ver o cuentan las mismas cosas de ese tipo, Priest

viernes, 1 de febrero de 2013

FanFic CROSSOVER Amistades peligrosas




NOTA DEL AUTOR (O AUTORA XD):
Rezo (El monje rojo) y otros personajes conocidos de Slayers son creación exclusiva de Hajime Kanzaka
Clow Reed y otros personajes conocidos de CCS o xxxHolic son creación exclusiva de CLAMP
Viktor sí es mío y todo lo que sufre se me va ocurriendo a mí LOL (Aunque reconozco horrorizada que varios detalles son parecidos a los que puede uno encontrarse en Harry Potter, pues nada, le dio creditos: Harry Potter y su mundo de magia es de J.K Rowling)

^^ FanFic Crossover ^^
WELCOME TO HELL - Circus, Circus
CardCaptor Sakura - xxxHolic
Slayers

(Viktor El Ilusionista)

-A veces me pregunto si de verdad nos ocultas algo tras esa sonrisa boba y esas gafas culo de botella. -Comenzó a bromear una de las equilibristas señalándome con un dedo exhibiendo una sonrisa juguetona en su aniñado rostro.

Me atraganté al instante, lo cual provocó que todos los artistas sentados a nuestro alrededor riesen a carcajadas. Algunos como el grandullón de Gregor incluso golpeaban la mesa, lo que hacía que todos los platos y cubiertos de madera diesen saltitos. Tosiendo hasta lograr expulsar el trozo de alimento que me impedía respirar, avergonzado miré a mi alrededor consciente de su diversión a mí costa.

-Incluso reaccionas como un hombre culpable. -Añadió la joven burlona, saboreando el momento mientras apoyaba sus codos sobre la sencilla mesa de tosca madera sosteniéndose la cara entre las manos. Sus oscuros ojos brillaban como una noche repleta de estrellas y sus cabellos eran suavemente movidos por la sutil brisa de la mañana tardía como lisas cintas doradas.

Gracias a Dios, una estridente voz femenina la hizo parar acompañada de un rotundo golpe en la mesa. Nuestra jefa, la preciosa y temperamental Charlotte estaba detrás de ella dedicándole una mirada dura en sus cautivadores ojos azul celeste. ¡Mi heroína! Levantando su negra ceja derecha, le otorgó esta advertencia:
-Preciosa, no hace más de una semana que acabas de llegar, por tu bien, te aconsejo tengas cuidado con quien bromeas... -

Y después de fulminarla con la mirada, sus ojos se abalanzaron sobre mí. Tragué saliva instintivamente y me limpie la boca mirándola cauteloso.

-Y tú, deja de hacer el idiota. -

Miró al cielo meneando la cabeza y con paso firme retomó su lugar en la alargada mesa. Todos intercambiaron miradas de lastima y alivio menguándose sus risotadas, al no ser ellos los reñidos, volviendo a cargar sus cucharas de espeso puré de patata o troceando su rica aunque dura ración de carne. Sin darme cuenta me convertí largo tiempo en el bufón del reino, probablemente paso necesario de sobrellevar si quería ser aceptado en el Circus Circus. Tragando y cargando la cuchara escuchando de fondo el masticar y el murmullo de mis compañeros suspiré recordando una situación similar vivida hacía tiempo...

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Él era un mago de extraordinarias cualidades sin embargo por algún motivo que ocultaba con desesperación no encajaba. Cuando todo el mundo hablaba esperanzado sobre ese momento del año en que las señoritas y los señores eran emparejados en una ceremonia a fin de continuar preservando nuestro linaje magíco, él simplemente se encogía de hombros y cambiaba de tema. Lo que no le garantizaba ser visto con buenos ojos por nadie excepto por mí, que en esos días me solía irritar el tema ya que mi amada Aura no sería mi emparejada.

-¿A ti no te molesta que cambie de tema? -Me preguntó una vez, echándole lo que se dice coraje pues daba la impresión de ser muy tímido. Negué con la cabeza, dedicándole una sonrisa antes de responder:
-Para nada, es más, te estoy muy agradecido. -

Causando una gran sorpresa en él, que pestañeando se quedó larga rato mirándome con la boca ligeramente abierta hasta que alguien le hizo volver a la tierra bruscamente. ¡Ay! Menudo golpe le dio otro mago en plena cabeza exclamando desdeñoso:
-¡Deja de mirar de ese modo al hermano Elemiah! ¡O le trasmitirás tu rareza! -

Luego mientras el pobre Solis se pasaba las manos por la zona dolorida retorcido, ellos me examinaban con cierta preocupación apoyando su mentón sobre un puño cerrado. Hasta que no hablaba perplejo y molesto por su abusiva actuación no se iban tranquilos. Una actitud nada apropiada para unos individuos hechos y derechos pensé.

-¡Pandilla de trolls! -Exclamé estando ellos bien lejos agachándome para recoger la carpeta de oscuro cuero que se le había caído a su victima al suelo durante el ataque inesperado. Una breve sonrisa se dibujó en su rosado rostro.

-Pero pueden tener razón... -Solis replicó irguiéndose y tomando de entre mis manos su carpeta con la frente arrugada. -Y aunque eso sería como un milagro para mí, estaría mal, muy mal. -Agregó serio antes de irse sin decir palabra. Encogiéndome de hombros no le quité la vista de encima hasta que su figura se fundió con el oscuro espacio que daba a una de los departamentos para los magos de nuestro rango con el ceño fruncido.

Le gustaba como le había gustado el señor Goldman, aquel al que le debíamos la vida, por citar algo. Ahí residía parte de su secreto.

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Aunque halle algo de reconforte al decirme a mí mismo que una homosexualidad bien escondida no sería origen de las burlas de mis nuevos compañeros y con el tiempo, grandes amistades.

-Puede que Charlotte te llame idiota pero se enoja bastante cuando alguién se mete contigo. -Observó un corpulento hombre, de pelo en pecho bajo su estrecha camiseta, limpiándose a continuación la boca con la mano y luego recogiendo sus utensilios y el plato vacío.

Lo que implicaba que a pesar de todo, si ella, nuestra jefa, se adjudicaba ese derecho prohibiéndose a los demás es que le agradaba resultando un paso de gran valor para ser aceptado. Sólo había que esperar y demostrar lo portentoso que podía ser además de gracioso.

(Mago Clow)

Me quede sin habla...
¿Estaba recibiendo tanta amabilidad porque era considerado un igual? O sea, ¿otro mago negro? Aquello no podía ser posible. Pestañeando retiré mi mano de la suya, de igual tono pálido a la mía pero con largos dedos enjoyados por gruesos anillos de plateado elemento y gemas de vistosos colores de tamaño considerable frunciendo el ceño instintivamente mientras le observa con ojos renovados. En cuento el Maestro Ain Hagen retomó sus asuntos, lancé una mirada fulminante a Symond, que sonreía satisfecho.

-¡¿Cómo te has atrevido a presentarme como un mago negro?! -Estallé acercándome apresurado hacía él con un dedo acusador.

-Pues porque si fuiste capaz de crear Servus, es que dominas esa magia... -Respondió él encogiéndose de hombros con expresión de inocencia, rejuveneciéndose su rostro como si las finas hebras grises que habían comenzado a aparecer por pequeñas zonas de su anaranjado cabello no significasen nada. -Además, el uso responsable de la magia negra no es malo. Ya te lo dije. -Me recordó sonriendo mientras me colocaba una amistosa mano sobre uno de mis tensos hombros, a causa de la crispación. -Y te vendrá bien entrar en el mundillo. -Concluyó levantando ambas cejas consiguiendo que mi crispación se trasformase en resignación pues el asunto que me había traído hasta ese lugar no era sencillo.

-Está bien. -Resoplé. -Pero recuerda que nunca estaré a favor de su uso. -Le advertí agitando algunas veces el dedo que mantenía señalando. Symond asintió sin dejar de sonreír como un niño ante la demanda de su instructor.

Mis guardianes nos observaron divertidos, devolviéndose miradas de expectación, hasta que les ordené seguirme abandonando así su rincón no muy lejano de donde Symond y yo nos encontrábamos en el extenso  recibidor de esa majestuosa residencia. La cual no tenía nada que envidiar a la que la familia Windson poseía. Aunque siendo sincero, la atmósfera que lo cubría siempre traía unas sensaciones menos agradables o acogedoras.

-Anda, déjame llevarte hasta tu aposento y suaviza tu disgusto. -Escuché a lo lejos la todavía risueña voz de mi amigo druida. En pocos y ligeros pasos se posicionó delante de nosotros.

Como sucedía en la mansión Windson o en tantas otras mansiones, los dormitorios estaban arriba por lo que tras ascender por la larga y ancha escalera cuyos peldaños estaban tapados por una alargada alfombrilla de suave tela a juego con la tela de otros muebles nos encontramos cerca de uno de ellos. Dándome un flojo codazo mientras guiñaba un ojo, el druida pelirrojo comentó:
-En uno de los dormitorios de arriba y todo gracias a mí. -

Como si quisiese hacerme ver que había obrado bien en cada palabra dada sobre mi persona a ese grupo de oscuros individuos. Sin embargo aquello no me animaba, sólo incrementaba mi fatiga por lo que le gruñí desesperado por acomodarme y descansar todo la noche, incluso parte de la mañana siguiente también. No era el único con esos deseos, pues Kerberus aproximado a la puerta, la arañaba con mirada demandante provocando un sonido breve pero chirriante que ponía los pelos de punta al acariciar la sublime madera.

-¡Deja de hacer eso Kerberus! -No podría refrenar el impulso de reprender al gran león Yue. -¡O el Amo Clow podría tener problemas! -

-¡Pues abrid la maldita puerta de una vez! -Rugió Kerberus dando muestras de su álgida impaciencia.

Todos posamos nuestros ojos en Symond, que tosiendo asintió y procedió a encajar la plateada llave correspondiente en la ranura accionando el mecanismo que impedía que cualquiera pudiese acceder al dormitorio. Una sonrisa de agradecimiento se dibujó en mi rostro a medida que nos adentrábamos en la habitación. A pesar de las maravillosas vistas y explicaciones de mi amigo, mis ojos y cuerpo se lanzaron hacía la cama y no hubo quien me moviese de ella, ni siquiera para hacerme entrega de la ropa de noche.
Lo último que oí fueron los sonoros bostezos de Kerberus acomodándose en el suelo junto a Yue.

(Rezo El monje rojo)

-Es de lo que no hay, Monje rojo. -Murmuró McKind emitiendo un ruidito que interpreté como de aprobación aunque sus palabras fuesen toscas y la mayoría del tiempo burlonas para un joven. -Pero si está decidido, le llevaré hasta mis amigos. -

-Se lo agradezco mucho. -Le dije y ambos dimos por terminada la charla.

A pesar de que mi buen juicio me indicaba que no era buena idea proseguir con tal asunto, algo desde lo más oscuro y profundo de mi desesperado ser me impulsaba a ello. Al fin y al cabo no era el primero en probar suerte con esa clase de magia tan... Experimental. Caminando junto a McKind, le iba escuchando comentar las ventajas de formar parte de una Asociación de Hechiceros pero para mí era mucho más ventajoso albergar buenas y fiables amistades como él. Idea que le provocaba risa. Sus carcajadas se alzaron sobre el molesto y siempre aturdidor barullo al recorrer calles más concurridas, repletas de vendedores de estridentes voces y variado grupo de personas adquiriendo objetos de toda índole, desde pesados materiales que producían sonidos sordos a ligeros y delicados que pasaban cuales plumas llevadas por el viento. Afinando mucho mis sentidos logré saber que el trayecto acababa allí. Aún sabiendo que girar la cabeza no me ofrecería una idea más clara de nuestra situación, lo hice un tanto desorientado.

-¿Es aquí? -Quise asegurarme. McKind me dió una vaga afirmación. -¿Por qué precisamente aquí? -Resoplé sintiéndome frustrado.

-Porque es un lugar seguro en el que reunirse. -Me respondió una voz desconocida, sobresaltándome dada su proximidad. -Monje rojo. -Agregó agregando una vaga risa.

Reconozco que me dio escalofríos pero ya no había marcha atrás...










martes, 25 de diciembre de 2012

FanFic Welcome to Hell - CLAMP: Navidad

NOTA DEL AUTOR (O AUTORA XD):
Los personajes de CLAMP son obviamente creación de CLAMP
Los personajes de Kuroshitsuji son creación de Yana Toboso
Los personajes de Slayers son creación de Hajime Kanzaka
El resto si es probable que sea cosa mía al igual que el concepto o idea global de la historia ^^
Es posible que se traten temas delicados o trasgresores pero recordad que es ficción y que nunca apoyaré la pederastia òó (Welcome to Hell es así, se tocan los peores palos n_nU) pero esta vez no, que es navidad ^^

Welcome to Hell
Crossover CLAMP - Slayers - Kuroshitsuji
Navidad

-¿Qué piensas de la Navidad? -Preguntó ella de repente, en mitad del silencio sepulcral de la larga noche alzando la mirada hacía mí pero sin abandonar su posición, pegada a mí mientras deslizaba sus largos y pálidos dedos sobre la suave tela de la única prenda que me cubría parte del cuerpo. Una larga y oscura túnica con bordes azulados o lilas en cuya parte central un sol de dorados hilos y una luna de igual material habían sido plasmados con gran detalle como indicadores de algo. Por la espalda otro gran bordado se apreciaba todo rodeado y con esos mismos astros entrelazados en un gran circulo por encima de lo que se asemejaba a una estrella de doce puntas.

Mi respuesta fue bien sencilla, me encogí de hombros concentrado en mantener la respiración y los nervios estables.

-¡Oh vamos! -Me espetó insatisfecha levantando algo más que sus ojos del color e intensidad del carbón ardiendo en unas brasas. -¿Acaso los occidentales no creen en ese tipo llamado Jesucristo y en su legado de amar al prójimo y compartir y todo eso? -Exclamó dando por sentado que ser en parte occidental requería ser cristiano de alguna manera.

Dado que el modo en que me miraba era fulminador, respiré hondo y decidí probar suerte ofreciéndole una respuesta audible. Ladeando levemente la cabeza hacía la izquierda, la dejó apoyada sobre mi mano cerrada izquierda y digo arrugando un poco la frente:

-Me parece una celebración hermosa ya que trata de sacar lo mejor de cada uno con la excusa del recordatorio de la llegada de ese tipo como decís llamado Jesucristo. -

-¿En serio? -Es cuando ella optó por increparme como si fuese alguna clase de juego del cual soy el único que hace tiempo ha olvidado que existía. Y removiéndose con pícara añadió. -Eso no parece salido de tu propia cabeza. -

Resopló y replicó pensativo:

-Bueno, es lo que siempre me han dicho mis padres al respecto cada vez que celebrábamos en la mansión Reid esta festividad... Aunque no recuerdo haberla celebrado de igual modo con... Mi verdadera familia. -

Las últimas palabras fueron apenas un murmullo. Después se hizo otro largo silencio como si ella se percatase de que no había escogido un buen tema con el que bromear. Apoyando su cabeza repleta de largo y oscuro cabello que cubría por completo su espalda desnuda como una fina manta negra suspiró y entornando los ojos delicadamente mientras acariciaba mi rostro dijo con cierta melancolía en su melosa voz:

-Ojala hubiésemos tenido la oportunidad de celebrar esto juntos antes... -









domingo, 11 de noviembre de 2012

QUÉ FUERTE... Lo de nuestros origenes LOL



¡¡¡Bizarrada mayor no han visto mis ojos!!! XD
Creo que si no fuese por mi gran sentido del humor y lo friki que puedo llegar a ser, como cristiana que soy, me hubiese puesto de muy muy MUY mala leche con el graciosillo que lo hizo...
Da que pensar, ¿verdad?