

¿Has estado perdido en algún laberinto rojo?¿No?BIENVENIDO AL MÍO
-¡Señorita Evans va a llegar tarde a la misa de hoy!
"Aquí cuando las cosas van bien siempre hay algo que las fastidia."
Vale y además os pongo algunas curiosidades sobre el ex-teclista de Marilyn Manson (creo que ya lo dije ayer, era miembro de la banda de Marilyn Manson):
****Curiosidades****
Manson opina de él que es una de las personas más inteligentes que conoce, demasiado inteligente para usar su mente en algo constructivo.
- Es judío y está casado.
- Manson cuenta sobre él en su biografía que intentó quemar la casa de su ex-novia con ella dentro.
- Tiene ciertos problemas psíquicos y de hiperactividad.
- Según la banda hay que vigilarle constantemente para evitar que haga cosas de las que después pueda arrepentirse.
- Él fue quien introdujo la cábala hebrea y la numerología en la banda.
- Antes de entrar en la banda no habia tocado un teclado en su vida.
- Al entrar en el grupo no tenía teclado y en las actuaciones jugaba con unos soladitos en el escenario.
- Planeo junto a Manson el asesinato frustrado de una ex-novia que le estaba haciendo la vida imposible a Manson.
Pogo digo un frase bastante curiosa
"Siempre hay un espacio para la creatividad. En general cada uno compone su propia arte. El Sr.Manson no dice toca la parte de teclado aquí, él habla de las ideas y luego toco lo que toco"
Algo que se me ocurra hoy... Bien allá va:
A Piro no le gustaba la nueva situación, comprensible pues sólo quedaban John y él con vida. Fue duro, durísimo perder de esa manera a su mejor amigo. Todos sabían que tarde o temprano ese caballero de figura alargada, piel marchita, traje negro y nombre de mujer (Muerte) vendría a por ellos pero Piro nunca pensó que sería de tal manera, es decir, torturados y humillados. El último sería el Señor M (Malevolencia) pues era el plato más jugoso, debía ser disfrutado con cuidado. Todos estaban asustados, menos M, él aceptó su destino hace mucho mucho tiempo, quizás por eso los gemelos le admiraban aunque nunca se lo dijesen abiertamente. Con respecto a I, (Imaginación) simplemente era un monstruo que había que eliminar aunque Piro siempre fue más peligroso, todo un piromano y sus triquiñuelas piroquineticas eran una muestra de ello. Durante esas largas horas encerrados, vestidos según el ideal que perseguían, la mente se quebraba, el cuerpo se descontrolaba y el alma ansiaba salir del cuerpo. Oían perfectamente como la gente les insultaba...
-Stephen, se me ha ocurrido un modo de que salgaís vivos de todo esto. Ven deja que te lo cuente al oido. -Dijo M, sólo a Piro. Pues Piro era el segundo al mando si pasaba le pasaba algo al manda más, o sea a M.
Lo que Piro escuchó no le hizo ninguna gracia pero era la única manera de que al menos algunos se salvarán pero tendrían que haber sacrificios. Piro recordó a el protagonista del único libro enorme que había leido, otro que se sacrificaba por todos, un tal Jesucristo y se encolerizó pues el tal Jesucristo acababa muerto. Uno de los gemelos, el diez minutos menor, le daba vueltas a algo:
-John, debí aceptar el puesto de Chico del Tambor, quizás así ahora podría haber ayudado...
Cuando sonó la trompeta, todos se pusieron de pie, bien erguidos mirandose los unos a los otros. ¿Cuál sería el primero en morir delante de toda la ciudad? El soldado cogió a Tim, John casi se carga al soldado menos mal que M lo sujetaba diciendole:
-Tranquilo, Tim no morirá, al menos el primero...
Eso desconcertó a John, se calmó bastante al ver que el soldado dejaba a Tim pero fue aún más desconcertante que se llevaran a M, I le agarró como un niño agarra a su papá cuando siente que no volverá a verlo, llorando gritaba:
-¡Quiero morir con él!
I montó tal jaleo que tuvo que ser llevado a otra zona. Sólo quedaban Stephen (Piro), John y Tim. Stephen tuvo que explicarles el plan de M, que era brillante pues consiguieron salir de allí e incluso lograron pasar desapercibidos entre la gran aglomeración de gente. Scross estaba cerca y vestido de uniforme con que Stephen tuvo que ser muy astuto:
-¿A dónde vaís? De aquí no puede salir nadie hasta que termine la celebración.
-Verá, Teniente Scross... -Empezó cerrando los ojos, concentrandose en crear fuego -... Tenemos que salir ¿Vale?
Scross, que además de Teniente, ya sé había topado con M en unas cuantas ocasiones, reflexionó y pensó que quizás eran amigos suyos con que les iba a permitir marcharse pero entonces llegó un compañero y la cosa te truncó bastante. Pero Piro, que ya tenía la bola fuego preparada se la lanzó y agarrando a John salió corriendo. Cuando pudieron parar para recobrar aliento, John se dió cuenta que su hermano no estaba con ellos:
-¡Mierda! ¡Tienen a Tim!
Por eso ese día y en los cumpleaños tanto Piro (Stephen) como John iban al cementerio y buscaban las tumbas de sus amigos, les costó mucho pues no ponía ni nombre ni nada pero lograron encontrar la de M y la de Tim pero la de I nunca. Lo cuál les hizo pensar que su cuerpo fue simplemente incinerado y tirado por cualquier sitio pero cuando R les dijó que era de su propiedad se alegraron muchísimo.
-¿Pero por qué? -Preguntó John sorprendido pero la respuesta fue aún más sorprendente:
-¿Tú qué crees? Es un ser fascinante...
"Las religiones son fáciles de inventar. La mayoría de las religiones tradicionales tienen muy poco o nada que ver con la realidad, dependen de la ofuscación, interpretación, culpa y fe irracional —algunas mas que otras. Como el Satanismo es esencialmente una religión del ser, sostiene que el individuo y sus necesidades personales son primero. Si éstas son el jugar con trenes o los tacones de punta o cantar en la ducha, ésos son sus sacramentos y devociones. Hacer un inventario de viejos libros de cómics es como pasar las cuentas en un rosario, siendo cada libro una estación del viacrucis."
Cuando S se topó con el tal "Papa negro" en su propia Iglesia sintió que definitivamente la causa por la que luchaba se estaba yendo a la mierda, el gobierno había ganado. Ya no había religión cristiana... Pero ahí se equivocaba, pues ni cristiana, ni judias ni ni siquiera antireligión. Se rindió, bueno más bien se desmayó, se decían tantas cosas horribles sobre los satanistas y para colmo ahí estaba el lider. Cuando se despertó pensó que seguramente estaría muerto, sacrificado a Satán pero qué va, estaba acostado en su cama y por la habitación estaban sus amigos y LaVey.
-No te asustes, eso para empezar... Nosotros saliamos del Midnight Cabaret y nos encontramos con este caballero, nos dijo que necesitaba estar tranquilo y como tu iglesia es la menos visitada...
-¡¿Qué?!
Se volvió a desmayar. Mientras esperaban que S volviese otra vez a la consciencia. Los demás charlaban tranquilamente con su invitado. Un hombre extraño pero educado, inteligente, con buena oratoria y además parecía todo un lider, con las cosas muy claras. M se identificó mucho, Piro se fascinó y D, D meneaba la cabeza...
-¡En efecto! Lo que hago yo cada día, vivir la vida...
LaVey dijo que M y D eran un buen ejemplo de lo que trataba de hablarle a aquellos que quisieran escucharle. A S no le hacía mucha gracia su presencia, le ponía muy nervioso pero al Padre Otto le encantaba estar con él, menudas conversaciones tenía con LaVey. Parecía una batalla epica pero sin necesidad de espada. Desde luego de los cuatro o tres curas que había era el más abierto, defendía su fe pero no se cerraba a escuchar otras maneras de pensar, además era divertidísimo. El Padre Otto siempre llevaba una bufanda dorada con el simbolo de una estrella de cinco puntas parecida a la que llevaba LaVey en su bufanda roja, pero la de LaVey estaba invertida y en medio la figura de una especie de cabra...
-¿Sabes? Soy todo un pecador y lo admito pero como yo no mato ni robo... -Decía tan contento El Padre Otto, tenía el espirito de un chaval en el cuerpo de un hombre mayor. Cosa que siempre admiró S. De repente se levantó de la mesa y salió muy agitado gritando:
-¡Me he olvidado de traer la Biblia satanica!
Y cuando volvió, jadeante y le suplicó a LaVey que se la firmará... Vamos que los presentes no se pudieron reir más... Fue un día muy curioso pero por la tarde LaVey y los demás liantes se marcharon dejando a S solito. S a pesar de tener sus dudas con respecto a LaVey admitió que parecía un buen hombre, un buen hombre que iba por un camino equivocado pero buen hombre.